UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PATAGONIA SAN JUAN BOSCO
FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
CATEDRA: PEDAGOGIA - SEDE: TRELEW
DOCENTE RESPONSABLE: PROF. NORMA ISABEL FUENTES
JEFE DE TRABAJOS PRACTICOS: PROF. MARIA CONSUELO HERNAIZ
AÑO ACADEMICO: 2005

FICHA DE CATEDRA
Exclusivamente de circulación interna.
Versión sujeta a revisión.


BREVE RESEÑA DEL DEVENIR CULTURAL DE LA PROVINCIA DEL CHUBUT
UN APORTE A LA ESCUELA DE LA DIVERSIDAD.

El presente trabajo comenzó siendo un ensayo respecto del fenómeno de la multiculturalidad en la Provincia del Chubut, que a partir de la lectura del texto de Jordán‚ A. ("La escuela multicultural, un reto para el profesorado."), procuramos vincular con la realidad áulica de nuestras escuelas.
Dicho texto desarrolla la reacción de docentes de Francia, E.E.U.U. ante la posibilidad de llevar adelante una escuela multicultural.
La sensación que nos quedó después de leer el texto era que el proyecto de escuela multicultural, en la mayoría de los casos, no prosperaba básicamente por que no era una problemática abordada desde la propia formación docente.
Jordan reconoce que solo los maestros especiales son quienes poseen desde su formación ”una mayor toma de conciencia en relación con todo tipo de <diversidad>”.1
Así la DIVERSIDAD incluiría a la MULTICULTURALIDAD como solo un aspecto de la realidad escolar diversa.
Con el objeto de ampliar nuestra idea del concepto DIVERSIDAD , abordamos el texto de Silvia Duschatzky, en el que ya desde su título nos plantea una visión alternativa a las teorías pedagógicas de la multiculturalidad: “De la diversidad en la escuela a la escuela de la diversidad”.
Duschatzky, considera que la escuela gestada por la Modernidad tendió a explicar el fracaso escolar fundamentalmente por razones de privación económica, dejando de lado su producción cultural, la cual no es un mero reflejo de la realidad material.
Hablar de cultura es plantearnos un espacio para la circulación de significados, de modos de hacer, de concebir principios éticos y estéticos que marcan estilos de vida.
Para la posición tradicional la cultura es un cuerpo orgánico, arraigado; que crece, vive y muere. Algo dado, ahistórico.
De este modo el docente piensa la diversidad desde una posición etnocéntrica, que no requiere revisar su propia culturalidad “solo se trata de acoger lo diferente desde las jerarquías ordenadoras”2 (“el mito de la Nación unificada, el progreso indefinido, la clase social, la razón”).
Así la Diversidad estuvo presente en la escuela de la Modernidad como un fenómeno que requería estrategias de INCLUSIÓN de sujetos o de temáticas de interés de las minorías.
En tanto que la ESCUELA DE LA DIVERSIDAD procura ser una alternativa pedagógica para los docentes, que a partir del nuevo contexto socio-histórico (el de la globalización 3) requiere revisar la idea de escuela concebida por la Modernidad.
El docente que opta por la ESCUELA DE LA DIVERSIDAD necesariamente reconoce la existencia un “tercer espacio”, un ámbito para la negociación donde se ponen en juego los nuevos significados de nación, de familia o de clase.
Donde la concepción de cultura cambia, ya que “Conocer la cultura de un pueblo o de un grupo no supone ...describir costumbres, ni monumentos, ni lenguas, supone acceder a los SIGNIFICADOS que las costumbres, monumentos y lenguajes tienen en la vida y las interacciones de los hombres.
Supone conocer a través de ellos cómo se sitúa la gente frente al mundo. Pero la cultura es una cosa y el estudio de ella es otra.
La cultura se vive y reelabora desde la propia experiencia” 4
El estudio reflexivo y comparativo de la cultura, que vuelven inteligibles los significados culturales, es objeto de la escuela de la diversidad.
Comprender la diversidad desde el aula requiere reconocer que se vive en una “condición fronteriza” donde distintas manifestaciones culturales se cruzan, en un estado de hibridación en el que ninguna autoridad universal representa la verdad absoluta.
No es tener lástima del otro diferente, sino considerar al otro como<complemento>
de nuestra propia humanidad.
La visión totalizadora de universalidad, a priori, que ordenaba las diferencias en busca de homogeneizar la sociedad, es reemplazada por la “universalización del derecho a conocer e interpretar las diferencias, de modo que podamos dialogar con ellas”5 y coexistir.
Desde el punto de vista curricular, la incorporación de temáticas sobre la multiculturalidad, no implica necesariamente abordar el problema de la diversidad en tanto y en cuanto no se tenga presente “el criterio de cultura como condición fronteriza”.
Abordar la diversidad requiere una “búsqueda permanente del equilibrio entre dos instancias: lo particular y lo universal, la unidad y la pluralidad....
Recuperar el término diversidad desde la complejidad, asumir frente a este contexto histórico una actitud crítica para describir las relaciones de desigualdad, de forma tal que la escuela y sus actores tomen real conciencia del lugar desde donde se instalan sus prácticas”6 .

El reflexionar respecto del panorama histórico cultural de nuestra provincia, procura poner a disposición de los futuros profesores, distintos aspectos que a través del tiempo y espacio (como así también la literatura regional) han ido modelando al sujeto pedagógico de Chubut.
Chubut es una provincia cuya identidad ha estado permanentemente moldeada por situaciones fronterizas, las cuales (en líneas generales) no ha sido abordada desde el punto de vista curricular.
Una frontera que se moviliza acompañando el nomadismo de los Grandes Cazadores, entre los Tehuelches y Araucanos; el aborigen y el español; el aborigen y el galés; el aborigen-el galés y el Estado Nacional; el Estado Argentino y el Estado Chileno, entre lo regional y lo global.
Nuestro trabajo procura ser un humilde aporte al desafío de una “cultura escolar que procese la diversidad y ... promueva el intercambio de las diferencias.
Implica proponer una escuela en y para la diversidad, que no es lo mismo que la diversidad en la escuela”.7
El reto que se nos plantea como docentes es el de atender a la tensión entre el discurso de la globalización, que tiende a menoscabar los elementos de nuestras identidades culturales, excluyendo y marginando a quienes se resisten a renunciar a las pautas culturales heredadas, y la necesidad de reconocer que los hombres somos “diferentes” y nos vinculamos con el medio en que habitamos de distinta forma dependiendo del momento histórico y el lugar.

PATAGONIA, LA ULTIMA FRONTERA

Hace aproximadamente (según registros arqueológicos) 11.000 - 12.000 años los primeros CAZADORES-RECOLECTORES de la Patagonia ya se encontraban en nuestro territorio.
Por entonces el clima era más húmedo y convivían con herbívoros del Pleistoceno (milodón y caballo americano).
2500 A.P. en la costa norte de la provincia del Chubut hallamos los restos de individuos altos y de fuerte contextura física que estarían vinculados con los TEHUELCHES.
Al arribar los primeros europeos a las costas patagónicas en el Sigo XVI nuestra meseta era habitada por los TEHUELCHES, los cuales separados por el Río Chubut se dividían en Septentrionales o Gununa Kena (los del norte) y Meridionales o Aonik’ Enk (los del sur).
El clima se fue tornando más seco, la vegetación era xerófila y el guanaco se adueñaba de la meseta patagónica.
El patrón cultural de esta etnía era semejante en todo el territorio: cazadores de guanacos, ñandúes, familias con linaje patrilineal. Utilizaban los cueros curtidos para construir sus toldos y las pieles eran utilizadas como abrigo.
Su espacio era caracterizado por ser totalmente rústico, con una total predominancia del nomadismo como forma de vida y una escasa incidencia en el medio.
Sus pautas culturales comienzan a modificarse a partir del contacto con el hombre blanco, los europeos del Siglo XVI , adoptando nuevas materias primas: vidrio, hierro y otros metales.
Españoles, portugueses, ingleses, franceses reconocerán nuestras costas y serán ellos quienes comenzarán hacer referencia de ese “otro” totalmente ajeno a la cultura europea.
Para 1522 Antonio Pigaffeta acompañó a Magallanes en su búsqueda de un paso interoceánico para la corona española. En esta oportunidad para ilustrar los aborígenes que observaron en el viaje, tomará de una novela de caballería de la época el nombre de uno de sus protagonistas “PATAGÓN”, un gigante que debía ser apresado y resalta “sus rasgos espantables” 8
En la edición española del viaje del comodoro Byron alrededor del mundo, publicada en 1769, se incluye una ilustración en la que se puede observar a un marino inglés y un gigante patagón, su mujer e hijo. 9
Aunque nos parezca extraño, Julio Verne, que nunca estuvo por estas tierras, elige el ámbito patagónico para ilustrar un pasaje de su novela “Los hijos del Capitán Grant”.
En dicho pasaje describe al “patagón” de la siguiente manera:
“Aquel hombre, súbitamente aparecido, tenía los hombros anchos y cabellos largos atados con cordones de cuero. Medía más de 1,80 metros de altura. Su rostro era bronceado,... Vestido a la manera de los patagones de la frontera, el indígena llevaba un espléndido manto decorado con rojos arabescos, hechos con la piel de la parte inferior del cuero y de las patas de guanaco, con su sedosa lana vuelta hacia el exterior y cosido con tendones de avestruz...
La faz de este patagón era soberbia y denotaba un inteligencia natural...”10
Este relato aparece en la selección que realizaran María Eugenia Correa y Cristian Aliaga en una compilación de textos patagónicos. En el prólogo, los mencionados autores corroboran que, evidentemente Verne, para hacer esta ajustada descripción del tehuelche, debe haber conocido los testimonios de cronistas, por ejemplo el de Antonio Pigafetta de la expedición de Magallanes.
Advertimos que está totalmente comprobado que el nombre “patagón” no surge de la idea de “pie grande”, sino de una novela de caballería.
En nombre de la corona española, Simón de Alcazaba creó la Gobernación de Nueva León el 9 de marzo de 1535 (zona de Camarones) y entre 1779 a 1810 se instalo el Fuerte de San José (en Península Valdes) al mando de Juan de la Piedra. Ambos intentos de ocupación fracasaron.
Para el Siglo XVIII la presencia de los “Auca” (de origen chileno) o Mapuches (en Argentina) afianzará el llamado proceso de “ARAUCANIZACIÓN”, que modificaría las pautas culturales tehuelches ya que incorporaron el telar, las pipas, los adornos de metal, la cerámica, etc..
La adopción del caballo fue otro de los factores de cambio. El arco y la flecha fue reemplazado por las boleadoras, a la vestimenta tradicional incorporaron las botas de cuero de potro, calzones largos y también aparejos para ensillar y montar a caballo.
El Siglo XIX presenciará la desestructuración económica, política y social de los tehuelches. Los factores fueron múltiples enfermedades, la presencia de los araucanos, la Conquista del Desierto, el alambrado de los campos, las ovejas, la matanza del guanaco, el hambre.
Los galeses, pueblo celta, que habían arribado al Chubut en 1865, serán testigos de los cambios culturales que sufrirán los pueblos aborígenes.
El medio fundamentalmente modificó, por necesidad, sus hábitos laborales, ya que en Gales la mayoría de los inmigrantes provenían de zonas mineras y aquí se transformaron en agricultores. En los primeros tiempos incluso se vieron obligados a aprender a cazar de la mano del tehuelche.11
Y ya que mencionamos el contacto galés-aborigen no podemos obviar el relato que nos dejara Eluned Morgan en “Hacia los Andes”.
En el Cap. VII, la autora señala el trato que tuvo la colonia galesa con los aborígenes durante muchos años: “Plumas, cueros, y abrigadas mantas indígenas eran canjeados por el nutritivo pan galés. No era extraño tampoco el ver una hilera de rostros morenos, atentos, en una capilla los domingos, en una reunión literaria o Eisteddfod... Algunos de los caciques dejaban en el valle a sus hijos a cargo de familias galesas para que asistieran a la escuela y pronto los niños hablaban fluidamente el galés...” 12
Al respecto Jorge. L. Fontana expresa: “Entre mis compañeros de expedición, el traje de confección europea alternaba en estrambótico consorcio con los productos de la industria indígena: por debajo de un poncho asomaba el faldón de un jaquet, los quillangos suplían a los capotes impermeables, y a guisa de cinturón ostentaba, la mayoría, hasta tres pares de pesadas boleadoras...Se fueron presentando ocasiones en que pude apreciar , lleno de estupor, la destreza de mis bravos compañeros...el galés monta a caballo como el árabe, bolea avestruces y guanacos como el indio y maneja el Remington como un soldado de nuestro ejército...”13
Pronto se vio que no había en Puerto Madryn lugar apto para el establecimiento, debido a la falta de agua potable, de manera que era inútil hacer ningún trabajo permanente en el lugar.
La tierra en Madryn era arenosa y pedregosa, no existía ningún tipo de vegetación, curso de agua o valle, sólo tierra pobre cubierta de matas espinosas.
En busca de un lugar más apto para el asentamiento humano, lograron situarse en las márgenes del Río Chubut, donde encontraron un valle, presentando un suelo más apto para el cultivo y con numerosos sauces a orillas del río.
Los fracasos en los primeros años fueron muchos, hasta que se comprendió cómo cultivar en un lugar completamente seco, desprovisto de lluvias, totalmente distinto a un país tan húmedo y lluvioso como Gales.
Luego de años de fracasos, los colonos, logran implementar el sistema de canales de riego adecuado para el lugar, con lo que se consolidó su asentamiento y le dio una nueva fisonomía al espacio.
En los ochenta la “Conquista del Desierto”, arrinconaría al aborígen y lo obligaría a incorporarse por la fuerza, al naciente Estado Nacional.
Eluned Morgan relata de la siguiente forma aquellos momentos:
“Cuando el Gobierno Argentino comenzó a perseguir a los viejos nativos en 1880, la Colonia apeló en su favor repetidas veces, más fue en vano todo intento de suavizar algo del férreo veredicto de los gobernantes. Centenares fueron muertos en la guerra injusta y desigual, centenares más fueron llevados prisioneros a la ciudad de Buenos Aires y repartidos como esclavos entre los grandes del país. Si se escribiera el relato de las travesías por aquel mar picado en frágiles y estrechas embarcaciones y las crueldades cometidas; las escenas en el puerto de la ciudad, cuando se separaba al niño del pecho de su madre para ser juguete en algún palacio lujoso donde el pequeño de ojos negros que se aferraba con tanta fuerza al brazo de su padre era arrebatado por algún vanidoso para ser colocado en la delantera de carruaje al fácil alcance de su látigo...”18
Si se escribiese siquiera la centésima parte de estas cosas, Sudamérica también tendrían su “Cabaña del Tío Tom”; mas lamentablemente, no hay quien la escriba.” 18
A partir de la sanción de la Ley Nº 1532 de Territorios Nacionales en 1884 (año en que también se sanciona la Ley N° 1420 de Educación Pública Primaria) se afianzará la propiedad privada y el alambrado pasará a constituir un elemento fundamental en la organización espacial.
El modelo de expansión territorial con bajo poblamiento caracterizó la ocupación de los territorios patagónicos.
Chubut comenzará a experimentar la llegada de otros inmigrantes que contribuirán a abonar la idea de que somos una realidad multicultural. Británicos se interesaban por grandes extensiones de tierra en la precordillera y en la costa con el fin de destianarlas a la cría de ganado ovino, cuya lana por entonces era altamente demandada por la industria textil inglesa.
También arribaran capitales chilenos que buscaban pasturas y valles transversales que facilitaran la circulación y la venta del ganado por el Pacífico.
Alemanes y suizos que primero se asentaron en Chile y luego ingresaron a la Argentina poblando zona aledaña al Lago Nahuel Huapi, Cholila y la del Valle Nuevo (actual Bolsón)
Los “turcos” mercachifles (de origen sirio – libanés), y los dueños de los Almacenes de Ramos Generales, vascos, alemanes, españoles y sus hijos argentinos ampliaran el mosaico multicultural de la provincia del Chubut.
El Gobernador “Jorge Luis Fontana” fiel representante de la llamada “Generación del 80”, no sólo reconocerá gran parte del territorio que el gobierno nacional le encomendó, sino que también liderará el grupo de colonos galeses “Los Rifleros del Chubut” con quienes en 1885 fundará la “Colonia 16 de octubre” sobre la cordillera.
La instalación del “Ferrocarril Central Chubut” en 1886, produce una nueva modificación espacial. Dicho asentamiento llamado “Punta Rieles” se ubicó en un lugar equidistante entre Rawson y Gaiman, donde se produjo, el emplazamiento de la estación, buscando un lugar protegido de las inclemencias climáticas y de las inundaciones causadas por el Río Chubut.
La estación, las oficinas y almacenes de la compañía constituyeron el primer asentamiento de la futura planta urbana de Trelew (el pueblo de Luis, en homenaje al líder de la colonización galesa Lewis Jones).
El primer grupo de casas construidas en 1898, se ubicaban a orillas de la estación (ubicadas en calles 9 de Julio- Fontana y Pasaje Tucumán).
Vemos entonces que para Trelew el elemento estructurador de la planta urbana ha sido en sus comienzos el ferrocarril, dado que las primeras edificaciones se localizaron en cercanías de la estación.
Con la instalación del “Ferrocarril Central Chubut” en 1886 arribarán más galeses y también italianos.
Francisco Pietrobelli, se destacará entre los recién arribados, ya que no dudará en sumarse a la empresa colonizadora de la provincia del Chubut. Pietrobelli junto a un grupo de cinco familias galesas, una polaca, criollos e aborígenes, se dirigieron al sur de la provincia y conformaron el primer núcleo poblacional de la Colonia Pastoril Sarmiento (1897).
El “inquieto italiano” iniciaría el nuevo siglo instalando un galpón comercial donde en poco tiempo se establecería “Comodoro Rivadavia”, a cuyas playas arribaría en 1902 otro de los grupos colonizadores importantes del Chubut: los BOERS. Cerca de 400 “campesinos” sudafricanos o “africkaners” , originarios de Holanda, arribaron a las costas patagónicas y fundaron la Colonia Escalante. Se dedicaron a la cría de ovinos y procuraron preservar sus pautas culturales. El principal obstáculo que debieron enfrentar al igual que los colonos galeses, fue la falta de agua.
Fue así que el 13 de diciembre de 1907, buscando agua el gobierno nacional descubrió petróleo.
Este descubrimiento abriría las puertas al poblamiento de la ciudad de Comodoro Rivadavia.
Pero el comienzo del siglo XX marcará también, de acuerdo con la política inmigratoria nacional la llegada de otros grupos migratorios, como por ejemplo griegos (zona de Comodoro Rivadavia), israelíes, portugueses, quienes se nuclean en asociaciones y se insertan con sus costumbres en distintas actividades económicas.
También los diarios de la época registran la llegada de los primeros grupos de gitanos.
Las distintas instituciones que el Estado Nacional instalaba en Chubut (Ejército, escuelas, Y.P.F., hospitales, Banco Nación, etc.) continuarían promovieron la presencia de pobladores de distintos puntos de nuestro país.
El movimiento migratorio chileno tiene una presencia histórica, constante, en nuestras comunidades y se localiza tanto en las zonas rurales como urbanas.
Los problemas de límites entre el Estado argentino y el Estado chileno no sólo tendrán como protagonistas a los gobernantes, el maestro Vicente Calderón desde su Escuela N° 17 de Cholila (1906) arriesgará su propia vida en defensa del territorio argentino.20
1957 será el año en que se sancionará la Constitución de la Provincia del Chubut y Trelew continurá su crecimiento. Su auge poblacional se produjo a partir de la sanción de la Ley Provincial Nº 25, en el año 1969, por la que se creó el Parque Industrial de Trelew, que ocupó el sector NorOeste de la ciudad.
Este hecho es trascendental, ya que dio un cambio rotundo a la fisonomía espacial y aparecerán las primeras características de un espacio urbano poblado por nuevos migrantes nacionales (porteños, sanjuaninos, mendocinos, cordobeses, santafecinos, catamarqueños, etc) y limítrofes (uruguayos).
La población se duplicará. En 1970 serán 24.214 habitantes, y en el año 1975 ya serán 42.542 habitantes.
Los asentamientos poblacionales se dividieron en dos sectores: los migrantes de origen urbano con mayor calificación laboral y mayores ingresos con una ubicación céntrica y los migrantes rurales y textiles ocupando un amplio cordón de nuevos barrios. En los años siguientes Trelew y toda su área circundante se consolida como un espacio urbano.
Esta corriente migratoria se mantuvo hasta no hace mucho tiempo, cuando se procedió a la privatización de las empresas del Estado y se recortó la Promoción Industrial.
La presencia de estos dos sectores, originó la presencia de “dos ciudades” en Trelew, como efecto de la segregación urbana, donde las prácticas cotidianas y sus incidencias en el espacio crean sectores en la ciudad bien diferenciados. Los espacios se consolidan como propios de cada estrato social, donde cada uno de estos arraigan sus pautas culturales, reforzando así las diferencias.
En los finales del Siglos XX un nuevos tipo de inmigrante se incorporó al horizonte chubutense: coreanos y bolivianos, unos dedicados al comercio, los otros a la agricultura y la construcción.


Escuelas del Chubut y la Diversidad Cultural:

En 1868 RICHARD JONES BERWYN, maestro diplomado en Gales, organiza la primera escuela en territorio chubutense. Funcionó al aire libre y reunió una decena de niños.
Edmunds describe así la primera escuela: "Para enseñar el alfabeto, recortaba los títulares de los diarios, de viejos diarios que alguien había traído consigo y los colocaba sobre una tabla en su orden. No había lápiz, ni papel , ni tampoco libro de lectura, más que la Biblia. Sin embargo no desfalleció Berwyn ante estos obstáculos. LLevó a los niños mayores a las lomas a buscar piedras grandes y lisas para que hicieran las veces de cuadernos y otras piedras afiladas y más blandas para ser usadas como lápices. Como los libros de texto no podían hallarse en las lomas, el maestro compuso uno, por su propia cuenta y ese fue el texto que se usó por muchos años en las escuelas de la colonia."
Dicho texto aún se usaba en 1881 (cuando se publica la 2da. edición, la primera edición se imprimió en la imprenta de Lewis Jones en 1878) y estaba escrito en galés (una copia se encuentra en el Museo Regional de Gaiman).
Durante tres años Berwyn enseñó entre las matas durante los meses de verano.
Edward Thomas Edmunds, maestro de enseñanza intermedia por cincuenta años en el valle, en sus escritos nos da su mirada sobre los primeros tiempos de la enseñanza en el valle:
"Es sabido que los primeros componentes del contingente del Mimosa eran personas de extracción humilde: obreros, campesinos, algunos artesanos, de modo que pocos de ellos habían tenido la oportunidad de recibir educación a nivel superior al primario. Sin embargo no eran analfabetos, ni mucho menos; de acuerdo con su credo religioso, conocían a fondo las Sagradas Escrituras..."
La tarea docente "en la colonia galesa del Chubut fue mucho más difícil por cuanto el grupo homogéneo, se hallaba totalmente aislado y a larga distancias de todos los sectores poblados argentinos. Los niños no conocían sino el galés, así como sus mayores. Los primeros maestros debían ser, ineludiblemente galeses; la segunda instancias se cumplió con maestros bilingües y recién en la tercera etapa, pudieron actuar maestros nacionales quienes solo poseían el castellano."
En 1871 el vapor inglés "Unión" naufraga en la desembocadura del Río Chubut, los colonos arrastraron la cabina del capitán hasta la loma de Rawson y así durante varios años sirvió de aula.
Para 1877 los galeses organizan una Junta de Educación que designó como maestro a T.G. Pritchard.
El primer maestro bilingüe R.J. Powell, fue designado por el Consejo Nacional de Educación, por entonces el mismo Consejo becaba a maestros galeses para que aprendieran el idioma castellano.
El empuje por aprender germinaba en el espíritu de los galeses, y se sobreponía a los obstáculos que imponía la pobreza como lo describe John Owen Evans:
“...mi madre me había hecho ropa apropiada, de la tela más abrigada y más fuerte que pudo encontrar –ya que una tela liviana no resistiría el viaje entre las matas. Para el pantalón utilizó un pantalón viejo de mi tío y, como, por economía, sólo usó la mitad – se guardó la otra mitad para el futuro- los pantalones resultaron algo cortos y no cubrían las piernas . Pero ese defecto fue subsanado: mi madre tejió un par de medias que subían más arriba de mis rodillas. Para terminar con las extremidades, mi padre me hizo un par de zuecos –que los hacía muy bien: la suela de madera, de sauce seguramente, y la parte de arriba de cuero de guanaco con la lana para adentro....
Algunos tenían pizarras pero otros no tenían sobre que escribir; no se en qué categoría estaba yo, pero recuerdo bien que mi madre me había hecho un lápiz de piedra de la loma y que éste colgaba de mi cuello en un piolín...
Lo único que yo sabía cuando comenzaron las clases era leer en galés, y escribir los números hasta diez.
....Pero la escuela era del gobierno, y se habló muchísimo de ella entre los niños, especialmente de la cantidad de elementos que había para los alumnos: asientos apropiados, libros, cuadernos....
Los lápices especialmente eran motivo de comentario; se iba a dar un lápiz entero a cada uno, algo nunca visto, pues anteriormente un lápiz se dividía entre dos o tres alumnos”17
1899 será un año que abrirá una época de cambios importantes para la colonia. Julio Argentino Roca, por entonces presidente, visita la colonia y se sorprende de los avances de la colonia galesa. Pero el problema del idioma preocupara mucho a las autoridades de la época, es por ello que ese mismo año arribará al valle el Inspector General de Enseñanza Primaria, Raúl V. Díaz, quien puso en funciones a los dos primeros maestros argentinos del Chubut: Eduardo Thomas Alderete (en Trelew en la Escuela N°4) y a Vicente Calderón (en Gaiman).
El Siglo XX desde sus comienzos será el tiempo de las escuelas públicas nacionales, que se instalarán en los distintos pueblos del territorio chubutense.
Entre 1914-1925 florecerán las Escuelas Ambulantes. El maestro daba clase para un mínimo de 25 alumnos entre 6 y 14 años por el lapso de cuatro meses y medio, para luego movilizarse con su pizarrón, su bandera y el resto de sus enseres (en carro) a otro rincón de la provincia que lo esperaba.
En los lugares que habían más de 25 alumnos se enviaba al maestro a “levantar”
su escuela y enseñar a los niños, y también a alfabetizar a los adultos.
Desde mediados de siglo aparecerá una nueva arquitectura escolar: las Escuelas con Internados, institución educativa que en 1972 fue recomendada por la UNESCO para su aplicación en los países latinoamericanos.
Las Escuelas con Internado son una respuesta a las dificultades geográficas, climáticas de nuestro interior provincial. A sus aulas acuden alumnos ambulantes y los internos, y poseen un sistema de doble escolaridad.
El Estado reclutó sus maestros para el Chubut en provincias como La Rioja, San Luis, La Pampa. Docentes que en muchos casos ni encontraban sus destinos en los mapas de la época.
Julián Ripa, maestro nacido y criado en Santa Rosa (La Pampa) llega en 1936 a Cushamen (Chubut) y relata sus vicisitudes, sentimientos y hechos de su primera tarea de maestro en la Patagonia.
“Los maestros siempre encontraron en la Patagonia, el buen vecino que los arrimara a la escuela....
Veo el registro de inscripción. Leo la nómina de alumnos. Me parece increíble: más del cincuenta por ciento lleva el apellido Nahuelquir. Hay otros apellidos semejantes... No he oído nunca estos apellidos, tan distintos a los habituales en el mundo en que me he criado.
Llega por fin mi primer día de clase. Llegan mis primeros alumnos.
Su casa queda a dos leguas de la escuela. Son tímidos...
He visitado muchos hogares de alumnos; he hablado con los padres. He tratado de inspirar confianza a los niños, de romper la capa de timidez bajo la cual encierran su interior.
He mirado mucho.
No hay una sola fuente de trabajo en la colonia.
La gente no se va de Cushamen.
Aunque Cushamen sea la tierra del hambre. ... ” 19
En los lugares más alejados de los núcleos urbanos, el maestro aportó (y en muchos casos aún aporta) sus conocimientos para ayudar al prójimo, en otras oportunidades el maestro para salvar su vida tuvo que apoyarse en las creencias de la gente del lugar.

(La primera versión de este trabajo fue realizada en colaboración con las profesoras Estela Corvalán y Roxana Mattar en el año 2001)
Prof. Zulma Araya
Trelew,(Chubut), Mayo de 2005.

MATERIAL BIBLIOGRAFICO CONSULTADO:

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